
Como siempre; esperaba lo que sabía. Cuando se abra el telón, las manos volverán a tu cuerpo. Por mientras sostendré un reflejo proyectado sobre el charco. Cuando se abra el telón mis manos volverán a tu cuerpo y la piedra se dejará llevar por el impulso. Caerá en alguno de los cuadros (nunca al cielo). Y se lanza la piedra, se abre el telón, ebria de mil muertes empieza función.
(que destreza en el manejo de la técnica!.)
