
destiempo/ momentos, pasos/ engañemos al fatalismo, venzamos a las apuestas en contra / brindemosle a la desgracia y riamos a nuestra suerte / te espero en mis amaneceres... mas que al lado
Tu boca escondida estaba mirando abierta mi unción a devenir. Desde un rincón que vi de reojo, tus dos tan verdes uvas reposaron en la lejanía, sobre mi secreto aún oculto. Te sentí cálida, trémula y como siempre: distante. Ya no quiero callarte el contenido del suspiro; el suspiro hondo y la muerte de la mano, te doy la muerte, la más hermosa.
