
Asunción y el rubio. Pilsen y el centro. Mirar atrás en la espera de esa voz conocida, de la mano directo a la cintura, del encuentro de dos bocas UNA. Un pasado no presente (bien distante)(ecos de otros vientos)
Tu boca escondida estaba mirando abierta mi unción a devenir. Desde un rincón que vi de reojo, tus dos tan verdes uvas reposaron en la lejanía, sobre mi secreto aún oculto. Te sentí cálida, trémula y como siempre: distante. Ya no quiero callarte el contenido del suspiro; el suspiro hondo y la muerte de la mano, te doy la muerte, la más hermosa.